miércoles, 23 de noviembre de 2011

Dreadfleet V

Ya he acabado de pintar todos los monstruos marinos y he empezado con los islotes y naufragios, esta vez le ha tocado el turno a la Isla calavera ( ya que tiene forma de dos calaveras) y la Isla fortaleza o del Castillo, un Islote más grande protegido por murallas que rematan en un castillo de un vampiro clásico.
Con el tapete de juego como base, da la sensación de ir cogiendo forma.



Estos elementos se pueden pintar rápidamente con grises cada vez más claros aplicados con la técnica del pincel seco, añadiendo algún detalle con un pincel más pequeño y, quizás, un lavado de tinta para que los huecos y oquedades queden más sombrías.


La Isla del Castillo desde varios ángulos y luces.

En cuanto a la sierpe de sangre aplique la misma forma de pintarlo que el resto de monstruos, grises huesos, rosas, rojos para los jirones de carne y luego una mezcla de azules, verdes y blancos para el mar revuelto.


La bicha reptante medio pútrida, los gusanos (o quizás sus propias patas) surgen de entre los huecos del esqueleto mientras la fría mirada iluminada por la magia corrupta anima sus movimientos en busca de presas.

La Isla calavera fue la más sencilla, ya que su tamaño es menor, le añadí en la base algo de azul, para resaltar el contacto con el tapete que simula el mar y hacer la transición más creíble y suave.
Un brillo amarillo nigromántico surge de las cuencas, una atracción para los barcos incautos, que chocan contra sus afiladas rocas.

Esto es más o menos lo que voy teniendo por ahora (falta la regla en la imagen) con el tapete ( por cierto muy bien hecho) ya da la sensación de oír el rumor de las olas y sentir la creciente electricidad de una tormenta que se avecina.

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